Si desea perder peso, parece que no importa el tipo de plan de dieta que elija. Lo que realmente importa es que coma menos.

Un estudio que aparece en la edición del 26 de febrero de la New England Journal of Medicine comparó varios planes de dieta, que enfatizaban distintas cantidades de grasa, proteína y carbohidratos y encontró que cualquier plan de alimentación que haga que se consuman menos calorías ayudará a perder peso.

"Este estudio tiene un mensaje muy práctico y útil", aseguró el autor del estudio, el Dr. Frank Sacks, profesor de prevención de la enfermedad cardiovascular en la Facultad de salud pública de la Harvard. "En realidad no importa el tipo específico de dieta, elija la que más le convenga. El enfoque debe ser la reducción de calorías. Eso es lo que en realidad importa".

Ha habido intensos debates sobre qué tipo de plan de dieta es mejor. Los resultados de estudios sobre las dietas bajas en grasa y altas en proteínas han sido mixtos, pues ninguno arroja evidencia concluyente, según la información de respaldo del estudio de Sacks.

Para intentar responder a la pregunta de qué funciona mejor, Sacks y colegas reclutaron a 811 personas con sobrepeso, alrededor del 40 por ciento de sexo masculino, de dos ciudades, Boston y Baton Rouge, Luisiana.

Se les asignó al azar a una de cuatro dietas:

Una dieta baja en grasa y con proteína promedio conformada por veinte por ciento de grasa, quince por ciento de proteína y 65 por ciento de carbohidratos.
Una dieta baja en grasa y rica en proteína con veinte por ciento de grasa, 25 por ciento de proteína y 55 por ciento de carbohidratos.
Un plan de dieta rico en grasa y con proteína promedio que contenía 40 por ciento de grasa, quince por ciento de proteína y 45 por ciento de carbohidratos.
Una dieta rica en grasa y rica en proteína de cuarenta por ciento de grasa, 25 por ciento de proteína y 35 por ciento de carbohidratos.
A todos los grupos se les indicó que no consumieran más de ocho por ciento de su ingesta diaria de calorías en grasa saturada, y que intentaran consumir al menos veinte gramos de fibra dietética todos los días. La meta de actividad física se fijó en 90 minutos por semana.

Todos recibieron consejería grupal e individual durante el periodo de dos años del estudio, e ingresaron información sobre la dieta y el ejercicio en un programa de computadora que proveía retroalimentación sobre qué tan bien cumplían con sus metas dietéticas. Alrededor del 80 por ciento de los participantes completaron el estudio.

Luego de seis meses, los participantes de cada grupo habían perdido un promedio de unas trece libras (6 kilos). Después de dos años, la pérdida promedio de peso había bajado a entre seis y siete libras (2.7 y 3.2 kilos). Los participantes del estudio reportaron satisfacción similar con sus dietas.

Las medidas de salud, como los niveles de presión arterial y colesterol, también fueron similares entre los grupos.

"En promedio, ninguna dieta fue mejor que otra", apuntó Sacks. La moraleja es que si se desea perder peso, aconsejó, "hay que llevar una dieta sana para el corazón y ser muy cuidadoso con la cantidad que se come".

Sin embargo, este tal vez no sea el final del debate. En un editorial acompañante, Martjin Katan, profesor de nutrición de la Universidad Libre de Ámsterdam, apuntó que aunque los investigadores habían anticipado que los contenidos de las dietas variarían mucho, las diferencias reales en contenido entre los planes tuvieron un promedio de apenas uno a dos por ciento.

Entonces, señaló que no considera que el estudio resuelva el asunto de dieta versus dieta.

En vez de ello, es otro estudio que muestra lo difícil que es perder peso y mantener la pérdida, porque incluso estas personas, que participaron en una intervención intensiva, tendieron a recuperar el peso.

"Perder peso y mantener la pérdida puede ser tan difícil como abandonar un hábito de drogas", advirtió Katan. "El determinante más importante del éxito tal vez no sea la composición de la dieta. Tal vez sea que la comunidad promueva el ejercicio y controle las comidas calóricas".

Fuente: Medlineplus
Imagen: herdaily
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Hace unos días, expuse una pequeña lista de alimentos que aportan 100 calorías (junto con sus respectivas cantidades). Pues bien, a continuación indico más alimentos para que los añadáis a la anterior lista (para verla, click aquí) y tengáis más opciones dónde elegir:

3 galletas y media tipo María= 100 calorías aprox. ( soy consciente que lo de media galleta puede sonar un poco "raro", pero haciendo las cuentas justas, es lo que sale para llegar a las 100 calorías, ya que cada galleta María nos aportan 28,8 calorías aprox.(435 calx100 gramos, depende de la marca).

2 yogures desnatados= 100 calorías aprox. ( exactamente son 90 calorías, ya que cada yogur desnatado de 125 gramos aporta 45 calorías)
2 naranjas pequeñas (200 gramos en total)= 100 calorías aprox.






2 tiras de un Kit-kat (en el pack de 45 gramos vienen 4 tiras, que suponen un total de 228 calorías), por lo que si nos comememos dos ingerimos 114 calorías.



3 pepinos de 200 gramos cada uno= 100 calorías aprox.



1 huevo de unos 75 gramos o dos huevos pequeños (SIN freír, es decir, hervido o preparado sin aceite ni grasas)= 100 calorías aprox.

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Los adultos que fueron infelices de niños tienden a estar permanentemente enfermos, sugiere un estudio publicado hecho por el King's College de Londres, que analizó a personas nacidas entre los años 1950 y 1955.

Los investigadores, que evaluaron a 7.100 personas, descubrieron que los pequeños calificados por sus maestras como "tristes" o "infelices" tenían cinco veces más posibilidades de tener que ausentarse del trabajo por enfermedad al llegar a la vida adulta.

Al mismo tiempo, estos menores tenían más posibilidades de tener tendencia a la depresión, según los científicos. El estudio, publicado en el British Journal of Psychiatry, evaluó a los pequeños nacidos en Aberdeen (Escocia), donde se preguntó a las maestras sobre sus temperamentos y asistencia a clase.

Los expertos han podido localizar a algunos de los participantes en la investigación para preguntarles sobre su situación laboral. De ellos, 392 admitieron que no han podido trabajar por estar permanentemente enfermos.

El investigador Max Henderson, a cargo del estudio, dijo: "No podemos decir que esta tendencia en la infancia cause mala salud en la vida, pero ciertamente parece ser un factor que contribuye".

"En base a estudios previos, sospechamos que estos grupos son más susceptibles a la depresión y la ansiedad, que, por supuesto, es una gran causa de no poder trabajar", añadió.
Fuente: 20minutos
Imagen: bbc
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Existen alimentos que deberíamos suprimir de nuestra dieta si queremos adelgazar (estos son algunos ejemplos en caso de querer perder peso):


Los Donuts y similares: contienen enormes cantidades de azúcar y de grasa. Aquí también se incluirían diferentes snacks como por ejemplo los Snickers, así como distintos bollos (sobretodo de tipo industrial): Phoskitos, Pantera rosa, etc. altos en grasas y con muchas calorías vacías.

Pan de ciabata para pizzas: es una masa de pan para pizza, que está hecha con aceite de oliva, con lo que es mucho más grasa, que la masa de pizza normal. Si además a una pizza ciabata le añadimos una capa de queso y pimientos, podríamos llegar a ingerir 1000 calorías de una sentada. Así que si coméis pizza, elegid preferiblemente un masa fina y que los ingredientes sean sanos, por ejemplo, una pizza de queso y jamón o atún.

Mayonesa: debería consumirse muy poca cantidad o eliminarla de la dieta si se quiere adelgazar. Una cucharada de mayonesa, que serían unos 11 grs., representan unas 100 calorias. Así es que, es un error comerse una ensalada aliñada con salsa mayonesa, porque se añade una gran cantidad de calorías extras (varias cucharadas).
Las Patatas fritas o chips, Fritos de Maiz, Ganchitos, Doritos,etc.: para adelgazar, hay que tener en cuenta que una bolsa de patatas grande aporta unas 600 calorías (las mismas que una tableta de chocolate entera aprox.).

Queso frito: suele ser una entrada habitual en algunos restaurantes: "camembert frito", "brie frito", provolone... Tiene una notable cantidad de grasas y además, el queso absorbe aceite al freirlo, como una esponja.

Hamburguesas con bacon y queso de los locales fast food: una hamburguesa de este tipo de Burguer King tiene un aporte calórico de 400 cal. y 22 grs. de grasa; una hamburguesa de este tipo de Macdonnal's tiene 478 calorias y 24 grs. de grasa. Opta por una hamburguesa casera sin salsas y con pan de panadería (sin grasas).


Bebidas gaseosas azucaradas: este tipo de bebidas están entre las culpables del aumento de peso. Hay que tener en cuenta que cada lata de refresco con gas lleva unas 12 cucharadas de azúcar. Así que en caso de querer consumir este tipo de bebidas, la mejor opción es escoger las de tipo light, ya que apenas aportan calorías.

Fuente: euroresidentes, imágenes: GoffB, Zeetz Jones,in-n-out
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